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Feijóo critica las bajas laborales como «cáncer» y propone recortar prestaciones sin aportar datos

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha calificado las bajas por enfermedad de «cáncer» y ha propuesto recortar el sueldo y las prestaciones de los trabajadores enfermos, sin presentar datos que respalden sus afirmaciones sobre un supuesto fraude masivo. El artículo explica el funcionamiento real de las bajas laborales en España y desmiente las declaraciones del político.

Cómo funcionan las bajas laborales y por qué no existen las faltas "sin justificación" como dice Feijóo

El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha desatado una fuerte polémica al calificar las bajas laborales por enfermedad de «cáncer» y afirmar que «no podemos pagar» estas ausencias. En un discurso reciente, Feijóo ha vinculado el aumento de las bajas con un supuesto «fraude» masivo, sin aportar datos concretos, y ha propuesto recortar el sueldo y las prestaciones de los trabajadores enfermos, incluso «con o sin acuerdo» sindical. Sus declaraciones han sido duramente criticadas por sindicatos y expertos, que señalan que el político generaliza sin fundamento y utiliza un lenguaje culpabilizador.

Feijóo ha utilizado el término «absentismo» para referirse a las bajas médicas, una palabra que, según la Real Academia Española, implica «abstención deliberada de acudir al lugar donde se cumple una obligación». Al equiparar las bajas por enfermedad con el absentismo, el líder del PP las rodea de un aura de voluntariedad y desatención de responsabilidad, culpando a personas que no pueden trabajar por estar enfermas y que cuentan con la autorización de un médico. Esta postura sigue la línea de la patronal, que también utiliza este marco para presionar por reformas restrictivas.

El político ha comparado datos de ausencias diarias de 2018 y 2026 en términos brutos, pasando de unos 450.000 trabajadores fuera de su puesto a 1,1 millones. Sin embargo, esta comparación ignora que España ha pasado de rondar los 19 millones de personas ocupadas a cerca de 22,5 millones, según ha recordado UGT. El sindicato ha denunciado que «cualquier análisis mínimamente riguroso exige comparar tasas y contextualizar los datos, no manipular cifras para construir un relato que criminaliza a quienes enferman». Además, Feijóo no ha mencionado otras causas del aumento de las bajas, como el envejecimiento de la población trabajadora, la saturación de la sanidad pública y el aumento de los problemas de salud mental tras la pandemia.

Una de las afirmaciones más controvertidas de Feijóo es que «la Administración Pública considera que un ciudadano puede darse de baja y no ir a trabajar sin justificación» y seguir cobrando «lo mismo». Esto es falso: en España, las bajas laborales por enfermedad común siempre son autorizadas por un médico de la sanidad pública. Si un trabajador falta sin justificación, la empresa tiene la potestad de sancionar o despedir a esa persona, algo que las empresas no dudan en hacer. Además, existen controles por parte de las mutuas y la Seguridad Social para detectar posibles fraudes, como simular una enfermedad. Lo que las empresas ya no pueden hacer es despedir a un trabajador por tener un número elevado de bajas, una práctica conocida como «despido por absentismo» que fue eliminada por el Ministerio de Trabajo de Yolanda Díaz, después de que la reforma laboral del PP de 2012 la hubiera facilitado.

El líder de CCOO, Unai Sordo, ha calificado el discurso de Feijóo de «despropósito» y ha señalado que «no es verdad que en España nadie se pueda coger la baja sin justificar» ni que «el 40% de las bajas en nuestro país se ven en fraude de ley». Los sindicatos se han mostrado abiertos a mejorar los controles de la Seguridad Social, pero rechazan los discursos que sitúan el fraude como el principal problema o algo generalizado. En la mesa de negociación abierta sobre el aumento de bajas, los representantes de los trabajadores insisten en que el debate debe basarse en datos reales y no en generalizaciones sin sustento.

Feijóo también ha criticado a los médicos de la sanidad pública, a los que ha acusado de tener «manga ancha» y de ser una «fábrica de bajas». Ha afirmado que «es muy difícil que un médico no le dé la baja a un colega o que una enfermera no le dé la baja a un médico». Estas declaraciones siguen la estela de las críticas de la patronal, que reclama un cambio legal para que las mutuas –gestionadas por organizaciones empresariales– puedan dar altas por enfermedad común. Sin embargo, los sindicatos defienden la profesionalidad de los médicos de la sanidad pública y advierten de que trasladar el control a las mutuas podría generar conflictos de interés.

Otra de las generalizaciones de Feijóo es que las personas de baja cobran «lo mismo» que si fueran a trabajar. En realidad, las prestaciones por incapacidad temporal no siempre equivalen al salario completo: durante los primeros días, el trabajador puede cobrar menos, y la cuantía depende de la base de cotización y del tiempo de baja. Por tanto, la afirmación de que se cobra «lo mismo» es incorrecta en muchos casos. El debate sobre las bajas laborales sigue abierto, con posturas enfrentadas entre el PP, los sindicatos y el Gobierno, mientras los expertos insisten en la necesidad de abordar el problema con datos rigurosos y sin criminalizar a los trabajadores enfermos.

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Обозреватель общества

Алина Анисимова работает с темами общества, политики, экономики и ежедневных новостей. В редакции Пладром отвечает за проверку фактов, контекст и понятное объяснение событий для читателей.